Bran
- lecturalandia3
- 25 ene 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 21 may 2020

Bran es un centauro. Cabe hacer un breve repaso de la cultura de los centauros: a diferencia de otros seres mitológicos, en la tribu de los centauros las mujeres tienen tantas posibilidades como los hombres de acceder a cualquier ocupación. Ellos y ellas tienen la misma fuerza y formación. Suelen convocar entre dos y tres peleas "potentes" al año, cuyos contrincantes son un hombre y una mujer, y ninguno de los dos tiene miramientos a la hora de atacar. Esto no quiere decir que pierdan el tiempo; son bastante cumplidos y exigentes, si bien saben también pasárselo en grande cuando toca (para ellos, esto consiste en convocar combates y beber vino).
Por su parte, Bran era gendarme antes de formar parte del Grupo Rebelde (liderado por Doset, el hombre-oso). Vivía en Cróbicus, poblado ubicado en la Zona Este. Pasó una infancia bastante amable; su padre y su madre le inculcaron buenos valores. Su padre le enseñó a ser luchador, justo y valiente. Su madre le enseñó el resto: tener buenos modales, valorar la belleza, idiomas de otras culturas... Su primera peor noticia la recibió siendo todavía menor de edad: le notificaron que su padre había muerto en una batalla. En vez de hundirse, tomó la decisión de ayudar y apoyar a su madre. Decidió comportarse como un luchador, como le enseñó su padre. Para conmemorarle, se ofuscó en ser un gran gendarme. Su madre no solo no le desanimó, sino que fue una de sus mejores instructoras durante su formación.
Siendo ya adulto, salvó de las estirges a la que sería (y es) el amor de su vida: una náyade (no tardó en descubrir su nombre: Penélope). Bran tuvo varios romances en Cróbicus, pero no eran nada serio. Su madre le había hablado mucho del amor, pero encontró verdaderamente su significado cuando conoció a la náyade; al verla, supo que el resto de su vida debía pasarlo a su lado. Ella es un ser de agua y él de tierra; ella tiene dos piernas y él cuatro; pero esto solo pueden dificultar la relación pero no romperla... o eso piensa él.
¿Cuáles son sus virtudes? Es alguien en quien se puede confiar, es protector y comunicativo. Estar a su lado es un gusto: además de transmitir mucha seguridad, intenta hacerte sonreír (lo que provoca que a veces sea de lo más adorable, aunque no le gusta que se lo digan). También es muy romántico (algunas dicen que roza el exceso).
¿Tiene defectos? Sí, como todos. Es bastante cabezota, y le cuesta digerir los acontecimientos cuando no salen como él quiere o espera. Si bien cuenta con las herramientas necesarias para ello, no tiene 100% madera de líder; se deja guiar por sus sentimientos, y tal vez en ocasiones pierde la objetividad. Cuando está callado, los que le conocen saben que está enfadado. Al conocer a Penélope, se hizo algo celoso. No hasta el punto de anular o vigilar a su pareja; más bien es la sensación que tiene un padre cuando ve que su hijo de dos años se cae al suelo, que no puede evitar acercarse a mimarle; o cuando alguien ve que su amigo está metiéndose en vicios poco o nada aceptables.
Los centauros son famosos por tener cuerpo de caballo; esto hace que sean de los seres más rápidos. No tienen poderes mágicos ni especiales más allá de la fuerza y la velocidad. Tienen gran respeto a la naturaleza: si talan un árbol (siempre como último recurso y porque no hay otro remedio), plantan al menos otro. Se dice que son hábiles con el arco y las flechas, aunque este aspecto es matizable. Sí, tienen gran puntería, y de hecho las utilizan para cazar, pero prefieren el combate cuerpo a cuerpo, con hachas, espadas o machetes, ya que la velocidad y movimiento que alcanzan con sus patas de caballo no les facilita la estabilidad necesaria para manejar las flechas.
¿Quieres conocer más cosas sobre Bran, que protagoniza uno de los grandes romances de Olún? ¡Entonces acompáñale en Crónicas de Olún. El enigma del Híbrido!
Ilustración: @LiberLibélula
Texto: Noelia de la Fuente
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